Comparto con ustedes las marejadas de ideas que me han acompañado desde hace muchos años de mi vida y que forman parte esencial de mi persona, con el único propósito que socialicen con otras almas y mentes para ser recibidas, rechazadas, contempladas o ignoradas. Te doy la bienvenida a mis momentos infinitos...



domingo, 15 de agosto de 2010

Te Dejo...


Te dejo ser libre en tu versátil pensar,
y en tu actuar tan solo visualizarte.
Te dejo ser tú mismo sin encadenar,
y en mi soledad con calma recordarte.

Amarás, sin duda, a otras con simpatía,
y en mi mente tus miradas retratadas.
Soñarás perturbado con otra galantería,
y en mis ojos las tristezas proyectadas.

Te dejo en paz en tus seducciones,
y en mi corazón debato un ahogo.
Te dejo soberano en tus decisiones,
y en mi piel callo un sollozo.

No condenes mis furtivas sentencias,
y en mi persona el dolor anticipado.
No pienses que son vagas reprimendas,
y en mi conciencia un sabido pecado.

Te dejo…a ti, pensando en otras totalmente idealizado;
y en la razón, se realza el doble filo de tu pluralidad.
Te dejo… clausurando así ese amor torpe y sobrevalorado;
y en el alma, resplandece el buen sabor de uno en su integridad.